CRÍTICA | Val Miñor – Madrid: Historia y cronología del mundo

Con este juego de palabras nos presenta Iván Ferreiro su nuevo trabajo. Parece que estos días nos ha llegado en grandes cajas adelantos, novedades, críticas y entrevistas sobre el esperadísimo Val Miñor – Madrid: Historia y Cronología del mundo. Hoy por hoy, podemos escucharlo en numerosas redes, a pesar de que ha salido oficialmente hace tan sólo dos días. ¿Qué nos encontramos? Pues por raro que parezca, Iván ha dejado de lado a su tristeza oculta y protagonista de casi todos sus temas anteriores, esa melancolía nunca afirmada para dar paso a un disco optimista y más positivo, porque como podemos leer en esta reciente entrevista, “No vengo a cantar amarguras, bastantes hay ya”. Así que un bravo por el cambio de sintonía y abramos el telón para presentar este disco.

Comenzamos hablando de uno de los temas que más entusiasmo despiertan, El bosón de HiggsSu comienzo parece un himno celestial, pero a medida que le damos tiempo a la canción, obtenemos un sonido Iván Ferreiro muy próximo a otros temas que ya conocíamos de su discografía, por lo que es agradable comenzar con algo familiar… lo mejor llega a los cuatro minutos, cuando nos regala un verso que dice “Ella entra en el salón, me da su corazón y de paso me pierdo en su mirada”, además de que se produce un cambio en el ritmo que te deja un fantástico eco en los oídos. Una vez que finaliza, entra Pájaro Azulun tema lo suficientemente rítmico como para que la melodía retumbe en todas las paredes craneales una y otra vez. Posteriormente, damos paso a uno de las canciones con más cachondeo del panorama indie, Bambi Ramone. Lo cierto es que la primera vez que sabes de su existencia, piensas qué narices hará una canción así rompiendo el sonido del disco, sin embargo, después reparas en que es un gustazo tener algo diferente, algo incluso irónico y sobretodo, pegadizo.  Chainatown es la canción que encontramos en la pista cuatro. Sonido de película de burdeles de los años ochenta en un principio, para dejar al señor Iván alargar sus vocales en cada palabra que pronuncie y sino, escuchen y comprueben…

El single ya conocido se posiciona de quinto lugar, El dormilónuna historia de dos que se ha compartido a miles de fans gracias en parte, al videoclip que abrió las ganas de más a la multitud. Es un temazo, objetiva o subjetivamente, esa es la única crítica que se le puede hacer. 

En sexto lugar tenemos Pandelirios, que no es una de las mejores canciones que podemos encontrar, pero que se puede ver como un pequeño himno a la huida que en algunos momentos todos necesitamos, para olvidar. Llegamos al séptimo lugar con Battlestar Galáctica: Una inquietud persigue mi almauna de las canciones que Iván presentaba en sus directos del pasado año cuando comentaba la posibilidad de un nuevo disco. Una canción lenta, que enamora ya que transmite muchas emociones, con un versos concreto muy especial y dulce: “Has vuelto a hablar en sueños otra vez, y me gustó.”

Damos paso a Alien vs Predator y además, entra en acción un dueto entre Iván y Julieta Venegas, que en palabras del protagonista de la entrada, “Es como tener a una mujer muy sexy y muy dulce cantando a la vez”. Así que mejor que él, nadie podrá hablar mejor. Cambiamos de nuevo para dar paso a El resplandorun pequeño sonido, lento, suave y con una letra tan dulce como inesperada. Una muestra del carácter romántico y de balada que podemos escuchar y reenganchar. Otro tema que sigue esa misma temática es Cómo conocí a vuestra madre, que personalmente, es fascinante, otra de los temas que destacamos en el disco por ser muy fluído y muy muy pegadizo, que te invita a comerte el mundo, algo que hoy por hoy, no nos queda más remedio.

Brazil se llama el single que debuta en el número once, que se ve bastante oscurecido si escuchas el track list completo y seguido, ya que después del tema anterior y al contrario del mismo, encontramos un bajón anímico y musical, pero que, como siempre sucede con Iván, donde no encontramos un fantástico sonido general, encontramos una buena letra.

Posteriormente tenemos Twin Peaks, donde volvemos a tener un sonido desordenado que aún así, que le deja todo el protagonismo a la voz del cantante defendiendo una letra de amor (o desamor, aún no lo tengo muy claro) que nos dejará con la miel en los labios.

El fin de la eternidad es otro de los temas que sin duda tenemos que destacar de este Val Miñor – Madrid: Historia y Cronología del mundo. La letra: muy buena. El sonido: bastante corriente. Sin embargo, la mezcla entre ambas partes forman un single que te deja versos como Todos los principios son finales disfrazados de oportunidades; Todos los finales son fatales si no sabes que vendrán. Y claro, te enamoras.

Por último tenemos Solaris. Esta ya es una crítica particular y es que no suelo estar muy a favor de las canciones que distorsionan la voz del cantante, pero esta vez pueda que haga una excepción, ya que sólo predomina en una parte del tema, lo cuál es medianamente perdonable. Volviendo a la¡o personal, aquí la cosa parece acelerarse gradualmente, y coge ritmo a medida que avanzamos en la canción, pero parece que el tema se encuentra esperando a algo que aún no nos ha develado. Aunque sí nos revela grandes versos, otra vez, con este tema.

Sigo buscando algo y puede que ahora lo esté tocando, lo esté abrazando.

  • Valoración: 9.

  • Mejores canciones: El dormilón, El Bosón de Higgs, Una Inquietud Persigue Mi Alma, Bambi Ramone, Cómo Conocí A Vuestra Madre, El Resplandor, El Fin De La Eternidad.

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